La vida de Thomas Lieven, un banquero alemán residente en Londres, sufre un vuelco cuando en plena Segunda Guerra Mundial se ve obligado a trabajar de espía para los alemanes y, más tarde, para los británicos y los franceses. Envuelto en sucesivos líos, Lieven deberá cambiar permanentemente de identidad y relacionarse con algunos de los personajes más conocidos del momento, a quienes obsequiará con suculentas comilonas.
Mª Teresa de Borbón y Villabriga, Princesa de la Paz y Condesa de Chinchón, es una gran desconocida aunque su retrato, pintado por Goya, haya recorrido medio mundo.Obligada por su primo Carlos IV a casarse con el poderoso valido Manuel Godoy, que la maltrataba y humillaba. Luchó por la independencia de España contra la invasión de las tropas napoleónicas y más tarde fue perseguida por su sobrino Fernando VII por luchar a favor de la causa liberal y constitucionalista. Una vida apasionante en la que el autor recrea dos siglos de historia.
Un año más, la feria de Tavistock reúne en el condado de Devon a los comerciantes más importantes de Inglaterra y de muchos otros países. Nada más dar comienzo el evento, la población queda conmocionada al encontrarse entre un montón de basura un cadáver… decapitado. La llegada a Devon de la conocida pareja de detectives Baldwin Furnshill y Simon Puttock como invitados del abad será providencial para el curso de la investigación. Los detectives se ocuparán de la difícil tarea de resolver un crimen en el que ni conocen la identidad de la víctima ni las razones que han podido conducir al asesino a cometer tan atroz acto.
1483. Después de años de vicisitudes en los que el amor que se profesan se ha visto amenazado en incontables ocasiones, Ricardo de Gloucester y su mujer, Ana Neville, son coronados en la Abadía de Westminster como reyes de Inglaterra. Parece que la lucha por el poder llega a su fin; los Lancaster están completamente derrotados —sólo el bastardo Enrique Tudor, exiliado en Bretaña, intenta resistir— y los partidarios de los hijos de Eduardo IV, encerrados en la lúgubre Torre de Londres, se resignan a su suerte. Pero las buenas intenciones de Ricardo chocan contra los intereses de los poderosos del reino, que no le perdonan muchas de sus leyes. Las traiciones se suceden y los acontecimientos se precipitan en la famosa batalla de Bosworth. Sandra Worth nos ofrece una imagen mucho más humana de Ricardo III —desechando la que nos dio Shakespeare de un rey malvado y cruel—, y nos lo presenta como un hombre adelantado a su tiempo, volcado en su reino y su familia, tenaz y con una personalidad arrolladora.
Wakefield, Inglaterra. 30 de diciembre de 1460. Ricardo, Duque de York, y su segundo hijo Edmundo mueren víctimas de una emboscada de las tropas de Lancaster. Son malos tiempos para la Casa de York y hay que huir al exilio. Pero la fortuna es caprichosa y puede cambiar en cualquier momento. Por una parte, los Lancaster, con un rey desequilibrado y una reina francesa fuerte y decidida capaz de cualquier cosa con tal de asegurar la herencia de su hijo. Por otra parte, los York, con los hijos del asesinado duque; el guerrero y poderoso primogénito Eduardo a la cabeza de sus tropas, el inestable y pendenciero Jorge y, finalmente, el joven Ricardo, futuro Ricardo III, tan vilipendiado por la historia, pero que aquí se nos muestra como un personaje inteligente y capaz, que se desgarra por el amor que siente hacia Ana Neville, prometida de su gran enemigo.
Mientras a Inglaterra llegan noticias sobre la captura de Ricardo Corazón de León, una mujer desconocida, también cautiva en tierras extranjeras, yace en una oscura y sucia celda de Tonbridge. Con su frente marcada con hierro candente y su espalda cubierta de brutales señales de azotes, no espera otra cosa más que su ejecuc ión. La abadesa Helewise, mientras tanto, se enfrenta a otros problemas.