Sin embargo, los preparativos quedarán interrumpidos a raíz de un brutal asesinato. Con su singular perspicacia, fray Cadfael se enfrentará a un caso cuyo desenlace sorprenderá a los lectores… y al propio monje detective.
Sin embargo, los preparativos quedarán interrumpidos a raíz de un brutal asesinato. Con su singular perspicacia, fray Cadfael se enfrentará a un caso cuyo desenlace sorprenderá a los lectores… y al propio monje detective.
Nos encontramos en Atenas, en los albores del siglo IV antes de nuestra Era. La polis se recupera tras la amarga derrota en la Guerra del Peloponeso y el cruel gobierno de los Treinta Tiranos. Pero un acontecimiento alterará la vida cotidiana de los atenienses: un joven aparece degollado en el Altar de los Doce Dioses, en pleno ágora. Pese a su reticencia inicial a investigar el asesinato, Sócrates, el filósofo que afirmaba “sólo sé que no sé nada”, se ve implicado en una conjura que irá tejiendo una compleja tela de araña que irá acabando con la vida de varios de sus discípulos, a través de unos crueles asesinatos y unos mensajes enigmáticos que le harán viajar por las ciudades más importantes de la Hélade, y afrontar retos tan apasionantes como una consulta al Oráculo de Delfos o pedir a su amigo Hermógenes que acompañe a Platón a los Misterios Sagrados de Eleusis. La Conjura de Atenas es un thriller apasionante, que a través de un gran número de personajes, la mayoría de ellos históricos, nos introduce plenamente en la vida cotidiana de la ciudad donde nació el espíritu de lo que hoy conocemos por Europa.
Con su llegada a la corte de Gwynedd, dominio del príncipe Owain, una nueva vida se inicia para la joven doncella Brenda. En el Gales del siglo XII, cuando los hombres guerreaban y las mujeres participaban de las intrigas palaciegas, la inteligencia de la joven llama la atención del príncipe, que la convierte en su favorita . Pero cuando una profecía maliciosa amenaza de muerte al pequeño Madoc, fruto del amor entre ambos, Brenda escapa a Irlanda para proteger la vida de su hijo. Es así como, obligada a regresar a Gwynedd como confidente del príncipe más poderoso de Gales, Brenda deja en manos de los druidas la educación del niño, que crece sano y feliz sin saber que algún día le tocará la noble misión de salvar a su pueblo y conducir a los druidas hacia el Nuevo Mundo.