Mallorca, 1375. Abraham Cresques, gran conocedor de los secretos de los navegantes árabes y de la ciencia griega, recibe el encargo de la corona de Aragón de trazar un mapamundi. Su Atlas Catalán abrirá una nueva vía que plasmará las rutas del oro, la seda y las especies e inspirará a los navegantes venideros. El cartógrafo despertará la desconfianza de sus conciudadanos y de la Inquisición. En ese tenso clima, Abraham verá cómo tendrá que embarcarse en una historia de amor prohibido.
Mallorca, siglo XIV. Dos cartógrafos de origen judío reciben un encargo muy especial del propio Rey: confeccionar el más bello y completo mapamundi de todos los tiempos, una joya que refleje con absoluta fidelidad el mundo conocido. Conscientes de la importancia del encargo, se ponen manos a la obra, pero en vez de hacer un solo mapa, deciden hacer dos: el real y el furtivo, un mapamundi fantástico en el que se reflejarán los mitos y las leyendas narrados por viajeros y marinos de todos los rincones del orbe, un documento, en definitiva, único, comprometido y de un valor incalculable. Cuando este segundo atlas desaparece, se inicia un torbellino de intrigas palaciegas…