Allan Massie nos ofrece la gran novela sobre uno de los personajes más atractivos, complejos y contradictorios de la historia del Imperio romano, Marco Antonio. Con el vigoroso pulso narrativo que le caracteriza, Massie ha convertido en un relato apasionante la trayectoria del político que incitó a César a luchar contra Pompeyo y posteriormente se adueñó de Roma y formó parte del triunviro con Octaviano y Lépido, el militar que venció a Filipos a Bruto y Casio, el hombre que abandonó a su esposa por Cleopatra y recobró la felicidad en Egipto, pero finalmente se vio abocado al suicidio. Una vida de novela.
La fascinante inmensidad del desierto y la extraordinaria vida de los tuareg en agudo contraste con la incipiente colonización europea, portadora de los grandes inventos del siglo XIX. Éste es el escenario que ha elegido David Ball para crear una gran novela épica que resultará de enorme atractivo tanto para los amantes del género de aventuras y viajes como para aquellos lectores que disfrutan de una narrativa apasionante y rica en referentes históricos. La acción comienza en París, en pleno fragor de la guerra franco-prusiana, y muy pronto se traslada al desierto del Sáhara. Dos primos, que en su infancia eran inseparables, se convierten por las circunstancias políticas en amargos rivales. Moussa es hijo del conde Henri deVries, un noble aventurero francés, y de Serena, descendiente de una dinastía tuareg a quien Henri conoció en un viaje en globo por el desierto. El matrimonio, considerado un escándalo por la nobleza francesa, ha infundido en Moussa un sentimiento de marginación que le acompañará el resto de su vida. Paul, en cambio, es hijo de Jules, hermano de Henri, y de la fría y ambiciosa aristócrata Elizabeth, y no sufre los prejuicios que afectan a Moussa. Cuando Francia decide emprender la construcción de un ferrocarril que atraviese el Sáhara hacia el interior de África, el enfrentamiento de los primos se hace realidad.
¿Dónde pasó Jesús su juventud? ¿Por qué sus enseñanzas se parecen a las de los esenios? ¿Murió realmente en la cruz? ¿Fingió algunos milagros?
Nacida en Granada en 1826, Eugenia de Montijo se convirtió en uno de los personajes más singulares de la historia europea. Al casarse con Napoleón III iniciaba una etapa en su vida que el azar quiso que culminara con la dirección política imperial francesa, lo cual le produciría más sinsabores que satisfacciones. Como ya hiciera en Saladino y en Reina por amor, la escritora francesa afincada en España nos redescubre a un gran personaje de la historia ahogado hasta ahora por la mitificación, el desconocimiento y la incompresión en una novela rigurosamente documentada y de una calidad literaria deslumbrante.
Una herencia aleja a Eugenia de su Granada natal y la conduce al mundo de riqueza y privilegio que su madre siempre había soñado para sus hijas. Bella, cosmopolita y apasionada, los «mejores partidos» de España caen a sus pies. Menos el único hombre a quien ama, el duque de Alba, que prefiere a su hermana Paca, más sensata. Herida en su amor propio, Eugenia se propone conquistar al orgulloso Napoleón III y ceñir la corona imperial de Francia, en la cima de la gloria. Al final de su existencia comprenderá que si Dios quiso darle todo lo que se puede desear en la vida fue para quitárselo poco a poco.