1913. Elsa Pendleton viaja desde Inglaterra hasta la Isla de Pascua con su joven hermana y su marido. Para ella, lo que comienza como un viaje difícil acaba convirtiéndose en el descubrimiento de su verdadera vocación. Sesenta años después, la doctora Greer Farraday viaja hasta la misma isla para investigar los misterios de la vegetación de la isla y rehacer su vida tras la muerte de su marido. A la vez que sus aventuras se enlazan a través de los secretos escondidos en el pasado de este fascinante lugar, ambas deberán enfrentarse a turbulentas revelaciones sobre ellas mismas y la gente que aman.
Invierno de 1537, Inglaterra. Bajo el reinado de Enrique VIII, la disolución de los monasterios está en marcha. Thomas Cromwell, el temido vicario general del rey, se enfrenta a la vieja Iglesia católica con leyes draconianas y la mayor red de informadores nunca vista. La reina Ana Bolena ha sido decapitada y los monasterios, amenazados con la desamortización, sufren el expolio de sus tesoros y ven peligrar sus tierras, codiciadas por cortesanos y aristócratas. Y mientras la tensión aumenta, los acontecimientos toman un giro desgraciado cuando, en el monasterio benedictino de Scarnsea, el comisionado de Cromwell aparece muerto con la cabeza separada del cuerpo. Ante la gravedad del hecho, el vicario envía al monasterio al abogado Matthew Shardlake, un reformista de aguda inteligencia y carácter noble, para que dirija la investigación. Pero cuando Shardlake y su joven secretario y protegido Mark Poer llegan a Scarnsea, el panorama no puede ser más desolador. Bajo la aparente calma monacal se esconde un mundo de delitos sexuales, malversación de fondos, traición y, para colmo, otros dos nuevos y terribles crímenes. Además, el trabajo del abogado se ve perturbado por una serie de desagradables descubrimientos sobre Cromwell y la Reforma que harán vacilar su fe. Con una trama minuciosamente elaborada, El gallo negro es una apasionante novela de intriga que se desarrolla durante los tempestuosos albores del estado de derecho moderno, una época en que las leyes civiles iniciaban el largo y difícil camino para despojar al poder eclesiástico del papel normativo que ejercía en la sociedad.