12 de agosto de 1799. Napoleón Bonaparte lleva más de un año aislado en Egipto, Siria y Palestina. Asediado por los ingleses, días antes de abandonar el país de las pirámides, en la víspera de su trigésimo cumpleaños, decide pasar una noche a solas en el interior de la Gran Pirámide, a las afueras de El Cairo. Aunque sus biógrafos nunca han sabido qué fue lo que vivió en el vientre del monumento, esta novela recrea lo que allí sucedió y lo relaciona con el encuentro que Bonaparte sostuvo cinco meses atrás, en la remota aldea de Nazaret, con representantes de una misteriosa secta. Allí hablaron de la infancia de Jesús, de su huida a Egipto… y de cierta fórmula para alcanzar la inmortalidad. ¿Qué buscó el general Bonaparte en el interior de la Gran Pirámide? ¿Y qué encontró?.Este thriller histórico documenta una aventura tan mítica como fascinante, y propone una solución al enigma de la «noche egipcia» de Napoleón que deslumbrará al lector.
En la Inglaterra del siglo XVI, la joven Damask vive tranquila junto a sus nobles padres, pero la llegada a su casa de sus primos Rupert y Kate cambiará drásticamente el curso de su vida. Un día, cuando los niños se pasean por el jardín de la abadía, conocen a Bruno, un niño muy especial. Según la leyenda, Bruno apareció misteriosamente en la abadía durante una Nochebuena y fue recogido por los monjes. Pero la llegada de las tropas de Enrique VIII a la abadía provocará, además del saqueo de ésta, que se investigue el supuesto milagro. En efecto, Keziah, una criada de Damask, confiesa que Bruno es el fruto de una relación que tuvo pero Bruno, todavía convencido de su origen divino, no ha hecho más que entrar en la vida de Damask.
Ateniendose a los hechos historicos, Angeles de Irisarri recrea con fidelidad la compleja atmosfera social, politica y economica de finales del siglo XIX, consiguiendo una novela en la mejor tradicion de la narrativa contemporanea, lease Balzac, Galdos o Leopoldo Alas Clarin.
Un siglo antes de que los últimos republicanos españoles se exiliaran o fueran apresados en el puerto de Alicante, esta ciudad ya se había convertido en el bastión español más celebrado entre quienes defendían la libertad. Durante toda la primera mitad del siglo XIX, Alicante cobró fama entre los progresistas y demócratas, sufriendo asedios tan dramáticos como el sucedido en 1844, que concluyó con el fusilamiento de dos docenas de rebeldes en el malecón, reconocidos por los alicantinos como Mártires de la Libertad y a los que rindieron homenaje todos los años, hasta el inicio de la guerra civil, en 1936.
En este libro se cuenta de forma novelada aquel asedio padecido por los progresistas alicantinos en 1844, pero también otros sucesos acaecidos en esta ciudad española desde 1823 hasta 1855, año en que murió el protagonista, Manuel Carreras Amérigo, un revolucionario comprometido con las ideas más avanzadas de aquella época, que vivió en primera línea los principales hechos que jalonaron la historia de Alicante y de España, pero que cayó en el olvido con el discurrir del tiempo y la complicidad de la dictadura franquista.
Goya, uno de los mayores genios de la pintura moderna, recrea en estas páginas su agitada vida y su turbulenta época. Una apasionante ficción autobiográfica que nos devuelve a la España de grandezas y miserias que expulsó al invasor francés.