Eberhard Mock, antiguo policía de Antivicio y actual vicejefe de la Sección Criminal, se mueve a sus anchas en la corrupta sociedad de la Breslau de entreguerras, chantajeando y abusando de sus poderes por doquier… pero ahora los acontecimientos amenazan con desbordarle. Su joven mujer, la aristocrática Sophie, pianista, cocainómana, bisexual y simpatizante del Partido Nazi, se entrega a otros hombres para vengarse de los frecuentes desplantes de Mock, que sólo vive para sus casos y sus placeres. Por mucho que intenta retenerla, Sophie amenaza con abandonarle justo cuando una ola de crímenes atroces conmueve a la ciudad. Las víctimas, cruelmente asesinadas, no guardan ninguna relación entre sí; únicamente, en cada caso, el asesino ha dejado su tarjeta de visita en forma de hoja de calendario. ¿Quién es ese hipotético Asesino del Calendario, y qué importancia tienen las fechas en las que actúa? ¿Están implicados los miembros de la extraña secta apocalíptica Sepulchrum Mundi, que ha anunciado que se reproducirán crímenes y cataclismos de otros siglos? Mock tiene los recursos para resolver el caso y atrapar a los culpables, pero tal vez no pueda salvarse a sí mismo.
En la Escocia del siglo XII, Alix, la hija de un noble, se ve obligada a huir de sus tierras cuando un enemigo de su padre se las arrebata y mata a su familia. La muchacha, apenas una niña, se disfraza de muchacho, y ayudada por un joven aventurero y bravucón, se las arregla para llegar a la corte del rey Ricardo Corazón de León y, tras mil peripecias, lograr su amparo para recuperar su herencia. En definitiva, una magnífica novela de aventuras ambientada en uno de los periodos más intensos e interesantes de la historia de Inglaterra.
A finales de 1807, Jacinto Díaz, un joven nacido en Badajoz, viaja a Madrid con una carta de recomendación para encontrar un trabajo en la corte a las órdenes de Manuel Godoy, el Príncipe de la Paz. Desde allí, Jacinto será testigo excepcional de los sucesos que precedieron uno de los días más revueltos de la historia, el 2 de mayo de 1808, cuando el pueblo de Madrid se levantó contra los franceses y todo el orden que se creía establecido se vio de repente subvertido. Narrada por quien tuvo acceso de primera mano a los hechos de antes y después del levantamiento, esta novela explica con detalle un capítulo esencial de la historia de España, desde la perspectiva del pueblo mismo.